Cómo identificar un PÉSIMO cliente y huir de él
Hay un tipo de cliente que deberías aprender a identificar rápido: el que no tiene problema gastando dinero o tiempo en cosas que no le generan nada, pero se pone nervioso cuando tiene que invertir cualquiera de los dos en algo que sí le puede producir más.
Esa persona, casi siempre, es un mal cliente.
Conozco gente que cambia de celular cada año, que paga sin pensarlo una suscripción tras otra, que se gasta horas viendo redes sociales o series sin parar. Pero cuando le hablas de invertir dinero o tiempo en algo que podría hacerle ganar más, de repente todo se vuelve caro, todo necesita pensarse, no hay tiempo en la agenda, todo merece tres cotizaciones más antes de decidir.
Ahí se descubre, de la mejor forma, la falta de criterio sobre qué es un gasto y qué es una inversión.
Un dueño de un taller mecánico que paga sin chistar una pantalla nueva de 5 millones para la casa, pero le da vueltas durante semanas a pagar 1.5 millones por un sistema que le organice las citas y le evite perder clientes por no contestar a tiempo, es un dueño de negocio que no está pensando en el negocio, sino en lo que se ve bien y lo que no.
Una dueña de un local de ropa que se compra un bolso de 800.000 sin pensarlo dos veces, pero que cuando le ofreces mejorar la vitrina para que la gente entre más, te dice que está cara la inversión. El bolso no le va a traer un solo cliente nuevo. La vitrina sí, y aun así esa es la que le cuesta pagar.
Un profesional que tiene tiempo de sobra para ver videos en YouTube o Netflix todas las noches, pero que cuando le propones una reunión de 30 minutos para revisar cómo está yendo su agenda de clientes, te dice que no tiene tiempo esta semana, ni la otra, ni la otra. Tiene horas para gastar en lo que no le devuelve nada, pero no media hora para algo que podría generarle más dinero.
El patrón se repite. Y cuando lo ves, es una señal.
Porque si a alguien le cuesta más invertir dinero o tiempo en algo que le va a generar más de ambos, que en algo que solo le da gusto momentáneo, esa persona probablemente no entiende cómo funciona reinvertir en lo que tiene.
Y si no lo entiende, va a poner mil objeciones, te va a dejar el proyecto botado, no va a hacer nada,te va a pedir descuento, va a posponer cada reunión, va a dudar de cada resultado y al final, aunque le funcione, va a sentir que gastó de más o que perdió el tiempo.
En cambio, hay otro tipo de cliente
El que antes de gastarse algo en él mismo, ya invirtió en lo que necesita su negocio. El que aparta tiempo en su agenda para lo que le va a traer más clientes, aunque ese día esté ocupado. El que entiende que ese gasto o esa hora de hoy es lo que le va a traer más plata el mes que viene.
Ese es el cliente que deberías estar buscando.
No el que más tiene, ni el que más tiempo libre dice tener. El que entiende que cuando se trata de su negocio, invertir dinero o tiempo no es perder.
Es la forma de ganar más.