Notas

Cómo ganar más dinero sin conseguir más clientes

Estaba leyendo un libro que se llama 100 Million Money Models de Alex Hormozi y en las primeras páginas cuenta una historia que me pareció brillante.

Fue a rentar un carro. Cuando llegó a recogerlo, le dijeron que no tenían exactamente el que había reservado, pero que le harían un upgrade a uno más grande para que estuviera cómodo dado que es un tipo musculoso. Aceptó.

Luego le ofrecieron un costo adicional para poder entregar el carro más tarde sin preocuparse por el horario. Aceptó.

Luego le ofrecieron un seguro básico por si algo le pasaba a las llantas. No aceptó el costoso pero sí aceptó uno básico.

Luego le ofrecieron un kit de gasolina para no tener que preocuparse por entregar el carro lleno. Aceptó.

Hormozi llegó por 15 dólares por día para un fin de semana y terminó pagando más de 100. Y lo importante es que NO lo engañaron. Cada oferta resolvía un problema real que apareció justo en el momento correcto y que el cliente estaba dispuesto a pagar.

Y lo mejor: él dijo que estaba feliz de pagar por cada una.

Eso es un money model: una secuencia de ofertas que resuelven problemas relacionados alrededor de una compra principal.

Me acordé de esto porque recién tuve una llamada con un amigo que me recordó una conversación que tuvimos el año pasado, él tiene un negocio que vende picadas y quería ganar más dinero.

Le dije que subiera los precios. Me dijo que no, que eso era muy arriesgado, que sus clientes se iban a quejar.

Lo que hizo fue otra cosa. En lugar de subir el precio del producto, creó una promoción donde duplicó el precio pero le agregó un producto adicional al combo, algo como un choripán o una porción extra.

El cliente percibía que estaba recibiendo más por un poco más de plata. Y el negocio ganaba más por cada venta sin necesitar más clientes.

Sin saberlo, estaba aplicando exactamente lo que Hormozi explica en el libro.

La mayoría de emprendedores piensa en su negocio así: tengo un problema que resolver y voy a cobrar por resolverlo. Punto.

Pero alrededor de todo problema principal casi siempre aparecen problemas secundarios. Y cada uno de esos problemas es una oportunidad de generar más valor para el mismo cliente, sin necesidad de conseguir uno nuevo.

Y eso es importante porque conseguir un cliente nuevo normalmente es muchísimo más difícil que ayudar mejor a uno que ya confió en ti.

Piénsalo en ejemplos cotidianos:

Un peluquero que cobra por el corte. Pero alrededor hay más problemas: el cliente quiere que le recomienden un buen shampoo, quiere que le arreglen la barba también, quiere un tratamiento para el cabello seco. Cada uno de esos es un problema que el cliente tiene y que el peluquero puede resolver en la misma visita.

Un entrenador personal que cobra por las sesiones. Pero alrededor hay más: el cliente no sabe qué comer, no sabe cómo organizarse para entrenar solo cuando no tiene sesión, quiere un plan de seguimiento por WhatsApp. Todo eso es parte del mismo problema de fondo y todo se puede monetizar.

Un abogado que cobra por una consultoría. Pero el cliente también necesita que alguien redacte el contrato, que lo asesore en la firma, que lo acompañe si hay un problema después. El cliente no llega con un solo problema. Llega con un problema principal y una serie de ansiedades alrededor.

Un fotógrafo que cobra por la sesión. Pero el cliente también necesita la edición, necesita las fotos en formatos distintos para redes e impresión, necesita que alguien le ayude a elegir cuáles usar. Todo eso es valor adicional que el mismo cliente está dispuesto a pagar.

Y aquí está el insight que más me llamó la atención del libro: muchas personas creen que ganar más dinero significa conseguir más clientes. Pero muchas veces significa resolver más problemas para el mismo cliente.

Porque el cliente que ya confió en ti es mucho más fácil de ayudar de nuevo que uno nuevo que todavía no te conoce. Ya pasaste la parte difícil. Ya demostraste que puedes resolver algo. Y si lo hiciste bien, está abierto a que le ayudes con lo que viene después.

El buen upsell no se siente como venta agresiva. Se siente como "sí, eso también me ayuda". Porque aparece en el momento correcto, tiene contexto y resuelve algo que el cliente acaba de descubrir que necesita.

Antes de la primera compra, muchos problemas secundarios ni siquiera existen en la mente del cliente. Es la compra inicial la que los hace visibles.

Por eso la primera venta no es el final del negocio. Es el inicio de una secuencia de ofertas.

Los mejores negocios rara vez venden una sola cosa. Construyen sistemas alrededor de problemas reales. Y cada nueva solución aumenta el valor para el cliente y para el negocio al mismo tiempo.

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