Notas

No le pidas a familia y amigos que te apoyen en Instagram (te explico por qué)

Yo no soy partidario de que los negocios empiecen en Instagram. Soy de los que cree que no todos los negocios tienen que estar ahí. Pero esta es una idea que vale la pena compartir igual.

Cuando alguien empieza a publicar contenido en Instagram para vender un servicio, casi siempre hace lo mismo.

Le manda el perfil a los amigos. A la familia. A los compañeros del colegio. Al grupo de WhatsApp.

Y les dice: "Síganme. Denle like. Comenten para ayudarme."

Suena lógico. Pero puede ser una de las peores cosas que puedes hacer.

Instagram aprende observando quién interactúa con tu contenido

Si las primeras personas que interactúan son tus familiares o amigos, el algoritmo llega a una conclusión muy simple: este contenido le gusta a gente como ellos. Y empieza a mostrárselo a más personas parecidas.

El problema es que tus amigos no son tus clientes.

En mi experiencia, los amigos y familiares rara vez te compran. Lo normal es que te feliciten, te den like y te deseen éxitos. Y cuando sí compran, muchas veces esperan descuento (gran apoyo).

Tus amigos te dan likes.

Tus clientes te dan dinero.

Y el arriendo no se paga con comentarios bonitos.

Supongamos que haces uñas a domicilio y publicas un video mostrando un diseño. Tus amigos le dan like. Te ponen "qué linda", "felicidades", "todos los éxitos". Instagram ve esas interacciones y sigue buscando personas parecidas a quienes interactuaron. Pero esas personas no necesitan hacerse las uñas esta semana. No están buscando alguien que vaya a domicilio. Solo te conocen.

Lo mismo le pasa al que hace mudanzas, al que arregla electrodomésticos, al abogado. La gente comenta "felicidades", "todos los éxitos", pero no saca la tarjeta para comprarte nada. Y esos comentarios son justo lo que le está enseñando al algoritmo a quién mostrarle tu contenido.

Y aquí aparece el segundo problema

Tus amigos pueden fingir interés una vez, dos veces, cinco veces. Pero nadie finge para siempre que algo que no le importa sí le importa.

Entonces dejan de interactuar. Y cuando eso pasa, Instagram observa algo todavía peor: las mismas personas que reaccionaban al principio ahora ignoran el contenido. La señal que recibe es simple: este contenido ya no genera interés.

El alcance empieza a caer.

Muchas veces el emprendedor lo interpreta al revés. Piensa: "Instagram me castigó. No entiendo por qué ya no me muestra. El algoritmo está raro."

No. El algoritmo está haciendo exactamente lo que le enseñaste a hacer. Le enseñaste que tu contenido era para personas que nunca iban a comprar.

Lo que realmente necesitas

Es mejor tener 10 visualizaciones de personas que realmente tienen el problema que resuelves, que 100 comentarios de amigos deseándote éxitos. Una sola persona correcta vale más que cien personas amables que solo te hacen un favor.

¿No me crees? Mira este caso real: una mujer con apenas 5.800 seguidores en Instagram genera 1 millón de dólares al año. Ver el caso en YouTube

¿La razón? Su contenido le hablaba y llegaba exactamente a las personas que necesitaban lo que ella vendía.

Las personas correctas son las que te dejan dinero.

No las que te felicitan de a gratis.

No le pidas apoyo a tus amigos. Pídeles algo mucho más útil: pregúntales si conocen a alguien que tenga el problema que resuelves, y que le compartan tu contacto o tu cuenta de Instagram.

Eso sí ayuda. Porque tu objetivo no es que el algoritmo aprenda quiénes son tus amigos. Es que aprenda quiénes son tus clientes.

Mucha gente cree que está creciendo porque recibe likes.

Pero los likes no validan un negocio.

Los clientes sí.

Por eso, cuando arranques, no optimices para que tus amigos te aplaudan.

Optimiza para que los desconocidos te compren.

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